Hola Rubén,

Publicado por: Usuario , el 29/08/2008 12:24:50 p.m. 8 comentarios »


Leí tu libro Mercadotecnia Irreverente y deveras está genial. Sin embargo, tengo una pregunta relacionada con la retención de los clientes y su valor vitalicio. Como te puedes imaginar, hemos cometido docenas de errores en mis empresas e intuyo que tú tienes muchas respuestas a mis dudas sobre cómo maximizar las posibilidades comerciales y creo que llegó el momento de hacer algo diferente para tener más probabilidades de seguir creciendo a mayor velocidad.
 
Entiendo que existe lo que tú llamas la mercadotecnia de retención y mi pregunta es si existe algo que pudiera calificarse como Valor Neto.
 
Nos encantaría que nos dijeras cómo y por qué debemos entender estos conceptos para tener mayor claridad en lo que hacemos cada día ya que pienso que infinidad de cosas que hacemos son un gran desperdicio de tiempo y dinero.
 
Gracias por tu ayuda y te felicito por haber escrito ese libro tan interesante.

Inteligencia Emprendedora, una Herramienta Poderosa: No Hay Obstáculos Para la Genialidad.

Publicado por: Rubén Reynaga , el 12/08/2008 12:15:09 p.m. 6397 comentarios »


Me reuní con Dean Bratz, un genio de la mercadotecnia, ahora amigo personal. Discutimos la raíz de la genialidad en los negocios. Diferimos en infinidad de aspectos, pero entramos en perfecta sintonía cuando hablamos de emprendimiento. Y aunque en la cultura anglosajona, el término se asocia de manera absoluta a la noción de empresario, me llama la atención su afinidad cuando coincidimos que existe un uso indebido de su interpretación.
 
Me voy a permitir hacer una taxonomía del verdadero significado y ello nos va a llevar de la mano a comprender porqué su cabal comprensión nos puede transformar como sociedad.
 
Si analizamos la denominación "espíritu emprendedor" yo lo substituiría por "inteligencia emprendedora" o "talento emprendedor" y lo podemos entender como la capacidad de transformar recursos poco productivos y llevarlos a una dimensión de resultados sobresalientes y alto rendimiento. En 1912, Joseph Schumpeter afirmaba en su tratado "Teoría de desarrollo económico", que la condición para tener una economía saludable es el desequilibrio dinámico inducido por un "emprendedor innovador", más que la optimización y el balance de las necesidades y recursos.
 
Esto nos conduce en distintas direcciones porque creo que aquí hay una gran sustancia conceptual que nunca se ha escudriñado. Un individuo que provoca desequilibrio, desorganización, petro cuyas acciones tienen un desenlace superior.
 
En primer lugar podríamos aventurar que un emprendedor es creador de ventajas competitivas, innovador y esencialmente focalizado en la inducción de acciones que producen mayor productividad, y aquí vamos a usar este concepto como capaz de generar mayor valor agregado.
 
Estamos obligados a escaparnos del ámbito meramente empresarial, es preciso abrir el compás porque el mundo y las posibilidades del emprendimiento son infinitamente más expansivas, aunque siempre terminan incidiendo, directa o indirectamente en nuestro sistema económico imperfecto.
 
Luego entonces, un emprendedor o quien detenta inteligencia emprendedora es aquel individuo que tiene la propensión y conciencia del cuestionamiento crítico y la estabilidad emocional suficiente para acometer líneas de pensamiento creativo que le llevan a cruzar el puente para ejecutar sus elucubraciones con la finalidad de mejorar aquello que ha identificado como mejorable.
 
Y como en este mundo matraca todo es mejorable, un emprendedor puede estar en cualquier sitio, en cualquier lugar y haciendo casi cualquier cosa. Un artista, un artesano, un técnico, un político, un policía, un ministro religioso, un educador, un burócrata, un profesionista, un deportista, un diletante, ciudadano ordinario puede ser tan emprendedor como el mejor empresario emprendedor.
 
"Valor Agregado", esa es la característica que distingue a un emprendedor. Cuando seamos capaces de cultivar en mayor escala nuestra inteligencia en esa dirección, entonces daremos saltos cuánticos en nuestra civilización. Un emprendedor es capaz de resolver cualquier problemática que se manifiesta en cualquier campo de la vida. Y si no existe la manifestación, estructura las posibilidades de avance en aquello que llama su atención en el entorno y hace suya la materialización.
 
La pregunta es: ¿es factible desarrollar la inteligencia emprendedora? Sí y no, porque considero que es innata. Quizá haya que pasar primero por un estadio de conciencia, darnos cuenta que cualquiera puede ser emprendedor y generar valor agregado, a veces, pocas veces, lo vemos incluso en el ámbito empresarial. Y digo esto porque normalmente no son los administradores o poseedores del capital los que detonan o gestionan el éxito de una actividad comercial, sino los héroes, muchas veces anónimos, que están en la operación cotidiana.
 
Se puede pasar a un estadio de conciencia y ejercicio pleno de la "inteligencia emprendedora". Se puede afinar y focalizar, se puede estructurar y sistematizar, se puede convertir en un estilo de vida. ¡Eso sí! Y para ello existen numerosas alternativas, y todas ellas son de fácil aplicación y con resultados que pueden ser sorprendentes.